Obama magnético

11 Noviembre, 2012 by: Javier

http://www.youtube.com/watch?v=n5jeLjKxv-4&list=PLE2870D47392C1B2D&index=1&feature=plpp_video

Incluso si te gusta Obama, probablemente admitirás que esta intervención y el vídeo que la recoge tienen una inmensa dosis de demagogia. El mensaje es que los millonarios, los banqueros, los republicanos, y los empresarios son malísimos, y que sin el Estado no habría clase media, ni trabajo, ni energía, ni educación, ni sueños cumplidos.

Pero el tipo es un monstruo de la oratoria y, en mi opinión es un factor que le ha ganado unos cuantos miles de votos en las elecciones. Él mismo declara que tiene un “gift”, una habilidad especial para mover a las masas. Lo cual puede ser un problema si este don no está soportado por la capacidad necesaria para después hacer que ocurran las cosas que predicas. O la mayoría necesaria en el Congreso.

Si te fijas en su formación política de antes de ser presidente, es bastante corta: cuatro años de senador. Su formación técnica tampoco es muy allá para ser presidente: doce años de abogado. Lo que le distingue es su magnetismo brutal cuando se pone a hablar a la gente. El mensaje también ayuda: no te preocupes que lo vamos a hacer por ti, el Estado es tu familia y yo tu hermano mayor.

¿Por qué es magnético? Fíjate en cómo maneja lo siguiente en esta intervención:

1. Su inflexión vocal, aunque le queda poca voz al final de la campaña: cambia el tono entre graves y agudos, acelera y ralentiza, y sube y baja el volumen. En esto imita fielmente a Bruce Springsteen, partidario y fuerte defensor de los demócratas. Si te pones esta grabación desde el minuto 01.20 y la dejas correr junto al vídeo de Obama, parece que han ido al mismo colegio: http://www.youtube.com/watch?v=F0FDIezoMtI&feature=related

2. Las pausas: para el discurso cada vez que quiere remarcar lo que acaba de decir. Añaden interés a su mensaje.

3. La repetición de frases clave, igual que Martin Luther King con “I have a dream”. Obama dice “they need a champion”.

4. El manejo del contacto visual. Engancha a toda la audiencia, asegurándose de mirar a todas las áreas de la sala. Mira desde arriba, porque levanta la barbilla como hace cualquier general que quiera aparecer dominante.

5. Los gestos. Destaca sus puntos más importantes con el movimiento de las manos. Se apoya en el atril, cosa que no debería hacer, pero es probable que le quedaran pocas fuerzas, o que le dé igual porque es Obama y quiere tener un estilo más coloquial.

6. Se cree completamente lo que está diciendo, y le sale del corazón. Si estás convencido de cualquier cosa que vendas, esa pasión por tu producto se transmite a través de tus gestos y de tu voz, y te hace irresistible.

Los Estados Unidos están igual de divididos ahora que después de Kennedy, con extremos que tiran fuerte del centro. En este escenario, para ganar votos necesitas tener algo más que dinero e ideas. Necesitas magnetismo y Obama lo tiene. A raudales.

Para Alberto

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