No-propósitos de año nuevo

6 Enero, 2012 by: Javier

Este año, en vez de buscar propósitos de año nuevo que no vas a cumplir seguro, como siempre, por qué no te planteas cosas que NO vas a hacer. Es más fácil y te da una satisfacción más inmediata, con retroalimentación garantizada entre los diferentes no-propósitos: si cumples uno de tus no-propósitos fácilmente, te sentirás con más ganas de cumplir los otros que te hayas propuesto.

En lo referente a hablar en público, te sugiero estos:

1. No intentes imitar a Steve Jobs. Cada uno tenemos nuestro propio estilo presentando. Simplemente tenemos que limarlo de asperezas, como decir mucho “eeeh, bueno”, meternos las manos en los bolsillos, o hablar como Suharto el ex de Indonesia, que parecía el motor de un avión trasatlántico – pero no de potente sino de monótono. Y cada uno somos buenísimos en nuestro propio estilo, porque es único y nadie nos puede igualar.

2. No mires a la pantalla. Probablemente este sea el truco más fácil de adoptar hablando en público cuando usas una proyección, y el que más te va a hacer destacar, porque TODO el mundo mira a la pantalla. Si lo haces, estás hablando a una pared, que no te va a hacer mucho caso, la audiencia te oye peor, y además es de mala educación. Mira al público y a la pantalla de tu portátil, que siempre muestra lo mismo que en la proyección, aunque te resulte difícil de creer.

3. No empieces tu presentación con “bueno, pues”. Lánzales algo que les haga pensar que están a punto de ver algo diferente, como una historia o una reflexión personal. Sin dar siquiera los buenos días. Deja las formalidades para cuando les tengas en el bolsillo.

4. No termines la presentación en el taxi. Practica y practica sin parar, hasta que te salga igual de natural que cuando cuentas cómo salías corriendo de pequeño antes de que te pusieran una inyección. Eliminarás tus nervios, y parecerás espontáneo – igual que Steve Jobs, si te saltas el no-propósito 1 más arriba.

5. No admitas hacer presentaciones con diapositivas que te han preparado otros. Tu flujo mental irá a trompicones, como en una carretera sin asfaltar. Y te saldrá fatal, garantizado. En vez de admitir esa presentación tan cómoda porque no te la has tenido que trabajar, descarga tu cerebro en un papel en blanco y encuentra el flujo que te hace sentir en forma para transmitir tu mensaje.

6. No rechaces oportunidades de hablar en público. Solo con la práctica te conviertes en un presentador excelente. Y cuando lo haces bien, te diviertes de verdad.

Verás como en diciembre de este año te vas a sentir de miedo habiendo cumplido tus no-propósitos.

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