Las manos de Urdangarín

27 febrero, 2012 by: Javier

Iñaki Urdangarín ha sido denostado en los últimos meses a conciencia, y ahora es la noticia número uno del momento en España. Aunque no sea procesado, no va a salir bien librado de esta, lo que es una preocupación para la estabilidad de la monarquía. Con independencia de si prefieres una forma de gobierno u otra, lo que está claro es que Urdangarín se ha comportado en su primer día de declaración ante el juez como un maestro del lenguaje corporal.

Se nota que está bien entrenado en la Familia Real. Fíjate en el vídeo (http://www.youtube.com/watch?v=8OBNMhGdDKQ&feature=related) cómo hace lo siguiente:

Su andar es firme, erguido, y altivo. No se arruga, ni se encorva, ni baja la cabeza.

No sonríe, porque podría ser interpretado como desafiante.

Solo se toca la chaqueta al salir del coche para abrocharla, y después un momento el bolsillo, como asegurándose de que está bien colocado.

Cuando va a hablar a los periodistas, que ya es un gesto de seguridad abrumadora porque no tiene a nadie que le apoye, se cruza por delante de su abogado, en un movimiento que parece indicar improvisación. Es decir, más seguridad. De otro modo, habría parecido que la intervención estaba preparada, al haber andado del lado de la prensa.

Cuando habla, no utiliza ninguna muletilla, ni arrastra las palabras, ni duda al hablar. Es extremadamente amable, dando varias veces las gracias. Mira a todos, y utiliza pausas para asegurar que se le entiende todo. Ni siquiera aparece nervioso. No creo que muchos en su situación fueran capaces de exhibir tal demostración de calma. Aquí puedes ver su alocución: http://www.youtube.com/watch?v=3uKyaSBkoYU&feature=related

Pero lo que más me impresiona es el uso de las manos. Mira cómo las deja abajo mientras habla, sin moverlas. Esto no es sencillo de conseguir. En una situación de ataque percibido tan intensa como esta, las manos van a defender el torso, cruzando los brazos, o uniéndose por debajo del ombligo. Tampoco las usa para expresarse. Lo que dice con esto es que ni siquiera necesita las manos para resaltar sus palabras; no le hace falta porque tiene muy claro lo que quiere decir. La impresión es de seguridad total, y de confianza en su versión. Que es exactamente lo que quiere transmitir.

Si alguna vez has declarado en un juicio, sabrás que estás de pie frente al micrófono mirando al juez, que te dice que si le cuentas trolas vas a tener un problema gordo. Si ahí ya te pones algo nervioso, aunque vayas a decir toda la verdad, imagínate lo que debería estar sintiendo Urdangarín frente a los medios. La Casa Real tiene un departamento ciertamente envidiable de protocolo.

Una respuesta a “Las manos de Urdangarín”

  1. Carmen14 dice:

    Sí, las manos no las alzó, pero las tenía cerradas mientras recitó ante la prensa y durante todos los recorridos que hizo a las entradas y salidas del juzgado.
    La cara de susto que tenía en su primer recorrido denotaba, desde mi punto de vista, un miedo interno que lo mantuvo tenso. Tensísimo. Por eso no movió las manos. Porque estaba paralizado, no seguro.

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