La batalla electoral de oratoria: Ana Mato vs Manuel Chaves

14 Noviembre, 2011 by: Javier

Manuel Chaves: http://www.youtube.com/watch?v=DUJtKdDheYE&feature=related (desde 02.52)

Ana Mato: http://www.youtube.com/watch?v=9mb-leWPvLU&feature=relmfu

Las encuestas cada vez ofrecen resultados más claros sobre quién va a ganar las elecciones del próximo domingo, pero nuestra batalla electoral de oratoria continua sin un claro ganador.

Manuel Chaves es el actual ministro de administración pública, y Ana Mato suena como candidata a ese puesto en un posible gobierno del PP. ¿Quién habla mejor en público?

Manuel Chaves tiene una carrera política que le ha dado infinidad de oportunidades de practicar hablando en público, y se nota. Le han enseñado por ejemplo a hacer el signo de la pagoda, que transmite poder y dominio (03.42) al juntar las manos. También le han enseñado a modular la voz de maravilla, con un uso magistral de las variaciones de tono (03.01, 03.21), volumen (06.26, 07.03), y velocidad (06.48). Las manos las utiliza para aumentar su expresividad, aunque a veces señala con el índice, en un toque dictatorial que sobra (06.15). Se agarra en ocasiones al atril (03.52); fíjate en la diferencia de apariencia cuando gesticula alejado del atril (05.58).

Lo que claramente mejoraría su expresión es la postura. Cuando se le ve de cuerpo entero apoya el peso más en una cadera (03.02, 05.23), lo que transmite dejadez o que no le interesa demasiado el público.

Ana Mato aparece bien plantada detrás del atril. También cambia el peso de cadera de vez en cuando (00.05). Saca un cartel que mantiene en la mano durante la grabación. Podría haberlo evitado y simplemente señalar una proyección detrás de ella, lo que le habría permitido seguir usando las dos manos para hablar. Probablemente pensara que era más efectivo mantenerlo en la mano, pero lo que consigue es despistar y dar una impresión chapucera, porque lo sujeta como si pesara mucho, ladeándolo.

Usa la frase “empieza el cambio” repetidamente, en un recurso que funciona con dos o tres repeticiones, pero que aburre después de unas cuantas. Su voz es monótona, sin casi variaciones destacables. Tampoco se expresa con la sonrisa o la mirada, fijando la vista en el centro de la sala sin casi moverla. Fíjate en cómo dice “esperanza” o “ilusionante” (01.15, 01.17), parece que está hablando de algún desastre. Para transmitir convencimiento en lo que dice, necesita aumentar su entusiasmo al menos un 25%.

Esta batalla de oratoria la gana claramente Manuel Chaves. Pero, ¿qué habría pasado si Ana Mato llevara 19 años presidiendo una comunidad autónoma? Va a haber que darle otra oportunidad…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


5 × cuatro =