La batalla electoral de oratoria 3: Joaquín Almunia vs Cristóbal Montoro

29 septiembre, 2011 by: Javier

Cristóbal Montoro es el coordinador del área de Economía del PP, y ya ha sido ministro de Hacienda, así que es probable que fuera el ministro de Hacienda en un posible gobierno del PP tras las elecciones. Joaquín Almunia es Vicepresidente de la Comisión Europea y Comisario Europeo de Competencia, y su nombre ha sonado para el cargo en un posible gobierno del PSOE. Aunque nunca se sabe lo que se cuece por dentro en los partidos, vamos a suponer que los dos son los candidatos para el puesto por cada uno de los dos partidos.

Cristóbal Montoro 1: http://www.youtube.com/watch?v=msitUjOFHko&feature=related

Cristóbal Montoro 2: http://www.youtube.com/watch?v=4lhvk6DZSkE

Joaquín Almunia 1: http://www.youtube.com/watch?v=NJsIabBUvVA

Joaquín Almunia 2: http://www.youtube.com/watch?v=Kc0gMpNoJM4

Cristóbal Montoro transmite confianza. Convence con su aspecto serio de profesor, con gafas rectangulares y poca expresión en la cara, sin cabida para dispersiones sobre el tema ni para sonrisas. Va al grano, y su lenguaje es didáctico. Su discurso es estructurado y claro. Si no sabes de economía, da gusto escuchar al menos el contenido.

Pero falla en muchas áreas de estilo. Por ejemplo, dice “eeeh” sin parar. En la intervención 1 en 00.11, 00.26, 00.33, 00.37, 00.45, 00.50, 01.03, etc. En la intervención 2 en 00.29, 00.33, 00.51, 00.58, etc. No pasan 15 segundos sin que incluya un relleno vocal. El efecto es que transmite mucho menos poder del que tiene. Si eres capaz de permanecer en silencio ese segundo en el que metes el relleno, no despistas a la audiencia y consigues involucrarla más en el contenido.

En la intervención 1 mira a derecha e izquierda continuamente, sin fijar la mirada en nadie. Probablemente no se sintiera cómodo durante esa presentación, porque en la intervención 2 sí que fija la mirada en parte de la audiencia. Sin embargo, desdeña a su parte derecha en favor de la izquierda.

Las manos agarran el atril, lo que restringe su capacidad de expresión aún más. Puedes ver la diferencia frente a los momentos en los que las usa (intervención 1: 00.29, 00.34, 00.55, 01.10, 01.20; intervención 2: 00.12, 00.18, 0038, 00.57) Aparece mucho más comunicativo cuando suelta el atril.

Su tono es monótono, no como el de un oremus pero muy lejos de un locutor vendiendo de madrugada en la teletienda. Su voz es profunda y convincente, y con algo de modulación mejoraría muchas millas. Va algo rápido e introduce pocas pausas, contribuyendo a la sensación de ducha de información que consigue con los rellenos vocales.

Joaquín Almunia tiene una capacidad asombrosa de mantener la sonrisa. Es un gesto algo torcido de abajo arriba de derecha a izquierda. Se nota mucho más en la intervención 1. Está hablando de la crisis griega, pero parece que habla de su verano en el chiringuito de la playa con los amigos. Consigue caerte simpático, aunque después de reflexionar sobre su charla probablemente tengas ganas de haberle preguntado de qué se sonreía. En dos ocasiones casi se ríe (01.00, 01.20) Su mensaje es optimista (todos podemos arreglar el problema juntos), así que asumo que no es un tic y que si estuviera muy triste no sonreiría. La expresión de la cara es muy buena, mira como habla con la frente y los ojos en 01.09.

Las variaciones de tono, volumen y velocidad añaden interés al discurso (tono: 00.19, 00.28; velocidad: 00.53, aunque a veces no vocaliza bien; volumen: 00.15, 00.25, 00.44, 01.10, 01.39)

Casi no utiliza las manos para expresarse. En 00.30 por ejemplo usa una y se nota claramente la diferencia.

La intervención 2 es leída, menos al final de la grabación. No hay casi nadie en la sala, así que probablemente no estuviera muy motivado para hacerlo sin leer. Se atora en 01.27 y 01.38, igual quiso matar a algún ayudante escritor después del discurso. Hace pausas continuamente, y mira al público levantando la vista del papel. La verdad es que lee muy bien. Después brilla cuando le hacen preguntas (03.30), cuando muestra el mismo desparpajo que en la intervención 1, respondiendo despacio y con su sonrisa transversal.

Este duelo lo gana claramente Joaquín Almunia. Pero Cristóbal Montoro tiene un potencial enorme: lo que hay que corregir de su oratoria tiene que ver con el estilo, que es lo más sencillo de conseguir. Lo difícil es saber de economía…

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