Ingenieros vs creatas

16 junio, 2011 by: Javier

Esto es una generalización basada en estereotipos. Los nombres han sido cambiados para proteger a los culpables. En los entornos profesionales en los que entreno a la gente a hablar en público hay dos tipos extremos de personas: los ingenieros que trabajan en ingeniería, y los creativos de publicidad. Los dos perfiles condensan las áreas de mejora más habituales en el humano medio al hacer presentaciones.

Klaus es un ingeniero tipo que va vestido con ropa que se asemeja a un atuendo formal, pero sin llegar a la excelencia de un banquero vestido de pitiflús. Se le nota que es ingeniero porque prefiere la comodidad a la vistosidad, es práctico y no se va a colocar una corbata de 150 euros que le dé un disgusto si se mancha en el restaurante. Porque luego la tintorería nunca la deja igual, siempre la planchan por donde no deben y te la devuelven más estrecha. Solo le falta un grado de formalidad para ir perfectamente vestido. Tito es un creativo que va de creativo, así que solo con su apariencia ya te está haciendo la presentación más amena. Una camiseta con motivo comic manga y unas Converse All Star en la sala de reuniones de una empresa medio estiradilla dan mucho juego. Si el entorno encaja con su estereotipo, y además le ayuda a vender, perfecto.

Klaus es por definición más cuadriculado, así que su presentación está mejor organizada. Normalmente va al grano, porque a él le gusta también que le den la chicha y le dejen de florituras. Tito llega al mismo grano, pero antes se da unas vueltas por los alrededores del grano, para ambientarse. En el primer caso, la presentación se puede hacer aburrida, a no ser que la audiencia esté compuesta por ingenieros que sabrán apreciar el esfuerzo sintético de su colega. En el caso de Tito, a veces nos quedamos sin saber realmente cuál es su mensaje. ¿Voy a vender más con esa idea creativa, o me estás contando cómo encaja en ella mi marca en la quinta dimensión?

Tito odia a muerte los bullets de PowerPoint. Sus diapositivas rebosan fotos y dibujos. Le gusta ser minimalista, aunque a veces lo lleva al extremo de usar dos diapositivas en toda la presentación, la de portada, y otra de un pez. Mientras que Klaus ha planificado la presentación en digital, descargando sus ideas en el formato que le ofrece el programa. Sus diapositivas parecen el check list que te haces antes de salir para un viaje de un mes.

Tito además usa un montón de palabrotas. Es una deformación generada por las series españolas de la tele. Klaus es más formal y, aunque ve las mismas series, se permite menos salidas de tono.

En la sesión de preguntas, Tito es conciso y no se va por las ramas, contra lo que pudiera parecer. Las preguntas para él son una guinda o, a lo peor, una sesión de interrogación que quiere que pase rápido. Por el contrario, Klaus responde a cada pregunta con otra presentación. Los sabios despistados son así.

El ideal por supuesto es alguien con la estructura mental de un ingeniero y la imaginación de un creativo. Así que si buscas este perfil para tu próxima presentación de ventas, busca a un ingeniero de padres hippies. Es más fácil volverse organizado, que creativo.

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