El poder de las mujeres al hablar en público

9 Febrero, 2011 by: Javier

Desde Wilma Picapiedra, todos sabemos que las que llevan los pantalones en cualquier casa son las mujeres. Pero ellas tienen menos poder en el mundo profesional, en la política, y en rencillas callejeras, por ejemplo dentro de los tanques que son nuestros coches. No conozco a ninguna mujer que se haya bajado del coche con intención de atizar a otro automovilista, pero sí a unos cuantos cafres.

Hablando en público ocurre lo mismo. Las mujeres son percibidas como individuos con menos poder que los hombres. Lo llevamos en los genes y no se puede evitar. Tendríamos que empezar de cero cazando bisontes para que las mujeres se pudieran equiparar con los hombres después de otros 50.000 años. La voz, el empaque físico, y la menor agresividad natural, las colocan por debajo de los hombres frente a una audiencia.

¿Cómo aumentar el poder percibido al hablar en público si eres del sexo con la voz más suave?

1. Utiliza colores poderosos. Para las mujeres son el negro, azul marino, azul celeste, negro, blanco, morado, y burdeos. Ni se te ocurra acercarte a los tonos pastel, ni a los marrones en general. Estos no son potentes, resérvalos para las ocasiones en las que quieras parecer más amable, por ejemplo para despedir a un hombre. Evita los estampados, los diseños planos funcionan mejor.

2. Ten cuidado con la uniformidad. Un traje de chaqueta y falda es el que transmite más poder, seguido de chaqueta y pantalón. Si vas a hablar en público, vístete como va tu audiencia, pero un nivel por encima. Fíjate en los militares, hacen exactamente eso: el general siempre va más vistoso que el coronel, aunque solo sea en estrellas. Los vaqueros están prohibidos, incluso en entornos de presentación relajados como pudiera ser hablar a creativos de una agencia de publicidad. Recuerda que tienes que transmitir poder. Además, seamos sinceros, los vaqueros le quedan bien a Naomi Campbell y a otras tres.

3. Usa el contraste a tu favor. Si llevas un traje oscuro, la blusa debería ser clara. Los broches hacen maravillas para atraer la atención sobre tu cara, al igual que los pañuelos, los pendientes del tamaño de diez céntimos, y los collares que no cuelgan demasiado. Si llevas collares, que no parezcan baratijas. Los de perlas, dorados y plateados sin demasiadas complicaciones son los más vistosos.

4. Invierte en calidad. La ropa a medida se nota, y hay un montón de sitios medio baratos donde te puedes equipar como en una sastrería de Savile Row. Invierte también en símbolos, como en un reloj de marca reconocida. Pero no seas indiscreta, si lo enseñas mucho crearás el efecto contrario y te percibirán como una presuntuosa. Hace tiempo estuve en un juicio en el que la abogada mantuvo una postura continuamente altanera, y además portaba un Cartier de los gordos, que exhibía como si fuera un látigo. La jueza era una persona normal y discreta. Su cliente perdió el juicio.

Otras cosas a evitar son el pelo largo y suelto, que el subconsciente del macho medio relaciona con fiesta a la vista, y los escotes por la misma razón. No dejes que te caiga el flequillo sobre la cara, o distraerás a tu audiencia cada vez que te lo coloques.

Wilma siempre lleva el mismo atuendo, un vestido blanco con un collar de perlas gordas, y el pelo recogido. Es la moda en Piedradura, pero va perfecta para aumentar su poder.

Publicado originalmente en Shhhh!, la primera comunidad privada de mujeres online y offline, http://www.shhhh.es/es/blog/index.asp?s=MKC

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