El email de despedida

20 marzo, 2012 by: Javier

Normalmente cuando alguien sale de la compañía, y en esta época están saliendo unos cuantos, el director general o su jefe directo envía un email a todo el personal con la estupenda frase “Juan se va a emprender nuevas andaduras profesionales”. Es muy socorrido cuando se le despide, para que el resto del personal tenga al menos la idea de que hay otras cosas por ahí. Hay otras frases más cargadas de significado, como “en un proceso de reflexión conjunto, hemos decidido poner fin a nuestra relación profesional”. Realmente no se las cree nadie, claro. Y el que se va despedido seguro que piensa que eres un perro. Es una de las ocasiones en las que puedes brillar más hablando en público como líder. Porque haces algo que no se suele hacer, y porque muestras respeto por la persona. Siempre que su salida no sea por motivos innombrables, que estéis muy enfadados, o que estés despidiendo a 50 en un expediente de regulación de empleo.

¿Qué se debería hacer, en vez de ese email estándar que suena a que piensas que son todos idiotas? Pues enfrentarte a la música, y bailar. Si se despide a alguien, lo suyo es explicar por qué se le despide, al personal reunido. Claro que esto depende de la dimensión de la empresa. Si son 2,000 imagínate el follón. Y también depende de la persona que se va, si es el becario pues igual te estás pasando si eres el director general. Pero si es el becario de tu equipo y sois diez, no está de más que lo hagas. Estás reconociendo que son adultos y que, como tales, son capaces de escuchar las malas noticias, además de tu discurso de navidad.

Es muy sencillo, tiene tres partes:

1. Menciona las cualidades personales de la persona, si la conoces, y las ocasiones en las que has podido experimentar esas cualidades personalmente. Por ejemplo, habla de sus ganas de ayudar acordándote de aquella vez en la que se quedó hasta las tres de la mañana contigo preparando el informe para el consejo. Si no la conoces bien, di que te han dicho que es una persona con esas cualidades. También es interesante mencionar sus primeros pasos en la empresa.

2. Habla de sus habilidades profesionales. Esto es más sencillo, y más aséptico. Seguro que tenía visión estratégica, capacidad de trabajo en equipo, un lado creativo, y otro de análisis. Es importante relatar ejemplos de la aplicación de esas habilidades para conseguir los logros que haya conseguido.

3. Deséale lo mejor en lo que esté por venir. No digas “andadura profesional”, suena a cliché barato. Mejor “las siguientes aventuras”, “tu próximo trabajo”, “lo que la vida te ponga por delante”, o lo que se te ocurra que suene a lo que dice la gente normal cuando habla de estas cosas. Acaba agradeciendo su tiempo y su dedicación a la compañía.

Y, esto es de cajón, pero alguna vez lo he leído en un email de despedida: ni se te ocurra mencionar en esa ocasión a la persona que le sustituye. El protagonista es el que se va.

Cuando estés a punto de redactar el email de despedida, piensa en la ocasión que tienes de brillar hablando en público a tu equipo, y en lo que se merece la persona que sale. Seguro que se acuerda de ti de otra manera.

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