El debate

7 Noviembre, 2011 by: Javier

 

El debate electoral de esta noche entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy va a ser desmenuzado hasta la arenilla por los analistas políticos en cuanto al contenido. Aquí lo vamos a destripar en lo que se refiere al estilo de los oradores.

Los dos candidatos son lo suficientemente agresivos como para hacer el debate interesante. Se interrumpen con demasiada frecuencia, lo que les hace aparecer débiles.

Rubalcaba aparece pestañeando continuamente, lo que denotaría su nerviosismo. Además, se acaricia los dedos sin parar con las manos delante. Cuando se hace esto es o para protegerse, o para descargar tensión. Probablemente sea este el caso porque no parece que Rubalcaba tenga mucho miedo. Usa los dedos para señalar, apuntando a los problemas como si fueran de su oponente. Aparece algo encorvado incluso sentado en la silla, lo que le resta autoridad. Dicho esto, demuestra autoridad con su voz, que maneja como un general. Alguna vez hace callar a Rajoy: “¡señor Rajoy!”, para hablar él. Utiliza bien los gráficos, que son por una vez visibles. Se expresa muy bien con la cara, usando las cejas y los músculos zigomáticos. Además, le pone caras cuando Rajoy dice algo que no le gusta, lo que le hace aparecer menos seguro ante la audiencia. Al contrario que la mayoría de los oradores del PSOE, no entrecorta las frases.

Rajoy sigue diciendo “estao” en lugar de estado. Une las manos en el centro, y las maneja desde ahí cuando las usa para ilustrar su discurso, que es casi continuamente. Sería más impactante que las juntase menos y que las utilizara para expresarse.  Durante un tiempo mantiene el boli en la mano descargando tensión. Clava los tiempos, se nota que ha sido opositor. Habla algo rápido, pero utiliza bien la modulación del tono. A veces sujeta sus notas con una mano, añadiendo dinamismo. Introduce rellenos al comienzo de sus intervenciones, “eeeh”, “bueno”, que inmediatamente desaparecen cuando coge carrerilla. Al final medio lee su intervención de tres minutos a la cámara, mientras que a Rubalcaba le sale natural.

¿Quién gana? Rubalcaba es más coloquial y cercano, su expresividad es superior a la de Rajoy, y si separara las manos y fuera menos agresivo sería buenísimo. Rajoy tiene un discurso más estructurado, maneja mejor las manos, mantiene la compostura, y su porte transmite más poder; solo necesita manejar mejor la expresión de la cara.

Este debate no decide las elecciones, y en la batalla electoral de oratoria tampoco inclina la balanza hacia ninguno de los dos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


siete × = 7