Cuéntanos algo chavalote

7 Febrero, 2011 by: Javier

Cuando yo era un enano, hablar delante de la clase en la tarima nos daba pánico. Tenías que salir a hacer el problema a la pizarra, y probablemente pasaras un mal rato. Si no lo habías hecho bien, el profesor te ponía en ridículo en la mayoría de las ocasiones. A ver, Bernad, así que las partes de un volcán son la base, la montaña, y el cenutrio que es usted. Ahora los profesores han leído algo sobre inteligencia emocional y son mucho más comprensivos. Igual en vez de ponerte en ridículo en clase te meten en un grupo de recuperación, con lo cual te seguirás sintiendo un cateto toda tu vida, algo así como Jack Nicholson y sus amigos en Alguien Voló sobre el Nido del Cuco.

De todos modos, aunque hemos avanzado mucho en el tratamiento de las frustraciones infantiles, no hemos conseguido que los niños españoles hablen bien en público. Tampoco hemos conseguido que hablen inglés como los holandeses, por ejemplo. La diferencia clave está en que los niños holandeses ven pelis en inglés desde que son pequeños, subtituladas en holandés, y aquí nos hemos acostumbrado a ver a Bruce Willis con acento de Valladolid.

Lo mismo pasa al hablar en público. Si enseñas algo desde pequeño, se te queda. Es como montar en bici o esquiar: aunque no lo practiques durante años, lo que te has grabado en el cerebro cuando tienes mucho sitio para grabar, se queda para siempre. Los niños americanos hacen una actividad con frecuencia en el cole, que llaman “Show and Tell”, es decir, enséñanos a tu hámster en clase y cuéntanos algo sobre él. Así se acostumbran desde pequeños a que estar delante de una audiencia no es terrorífico, y a expresarse con naturalidad y de manera espontánea. Luego en las reuniones son los que más hablan, y además no tienen ningún miedo a hacer el ridi, cosa que nos distingue a los españoles. Nos reímos de los americanos, por ejemplo, cuando hablan en público con un volumen que a nuestro miedo al ridículo trastocado en discreción le parece excesivo. Pero simplemente están siendo naturales, como les han enseñado desde que salieron a hablar de su hámster en clase.

Propongo que a los niños españoles se les fuerce a hablar en público en el colegio todas las semanas. Habría que traducir la denominación Show and Tell a algo de andar por aquí, como Cuéntanos Algo Chavalote/a.

También podrían analizar la forma de grandes discursos de oradores imponentes. Y para conseguir que pasase la siguiente ley de educación, se podrían proponer presentadores modelo de todos lados, desde Azaña a Primo de Rivera pasando por Felipe González y Esperanza Aguirre. También habría que destacar los defectos de oradores catastróficos, como el actual presidente del gobierno, o el CEO de alguna multinacional española.

4 respuestas a “Cuéntanos algo chavalote”

  1. F. K. dice:

    De todos modos es posible que las cosas estén cambiando ya. Con la desaparición del papel de “autoridad” de los mayores, la desinhibición de los pequeños crece a niveles exponenciales.Quizá el miedo o la incapacidad de hablar se traslade ahora a la adolescencia, en donde el papel de cada uno en el grupo se identifique de una manera más evidente con la capacidad de liderazgo, y el riesgo de “no dar la talla” perjudique la capacidad de comunicarse

  2. Jorge dice:

    Más allá del temor a la autoridad y al ridículo, hay mucho de práctica. Conozco el tema de los USA y desde el colegio se anima a los alumnos a hablar, lejos de disuadirles. hay clubs de debate, presentaciones, etc.

  3. diego dice:

    Desconozco como era/es en España. Yo nací y fui al colegio en Canada. Desde pequeños teníamos que leer en voz alta para toda la clase, y había ayuda especial para los que no lo hacían bien. Desde los 11/12 años había que debatir (siguiendo unas normas formales de tiempo y orden), y tenias que participazr en al menos una obra de teatro cada año. Con mucha frecuencia se tenia que salir a la pizarra, aunque fuera para explicar como habías resuelto un problema de geometría.
    Es cierto que fui a un colegio excelente, continuamente señalado como uno de los mejores del país, y encima tuve la suerte de trabajar en una multinacional estadounidense, donde algunos buenos jefes me reforzaron cualidades y me ayudaron a desarrollar ciertas habilidades.
    Pero ante todo queda el haberlo hecho muchas veces, en diferentes entornos, para diferentes materias, y en varios idiomas.
    Practice makes perfect, dicen…

  4. Carlos dice:

    Es cierto que se debería practicar a hablar en publico desde el
    colegio, todavía recuerdo el mal rato de estar en la taríma y las
    risas posteriores de la clase, va mi anécdota :

    El cura de Literatura me sacó al encerado y preguntó el nombre del
    ayudante del Quijote , un compañero me soplo …”Rucio” y así lo
    expuse con aplomo, acto seguido el cura dijo ” EL BURRO ES USTED y no
    el de Sancho , SIENTESE. El ayudante del Quijote es Sancho y su burro
    Rucio “.

    Sabeis quien me lo sopló …… pues el CENTURIO de Bernad.

    Me hubiera venido muy bien profesionalmente que alguien en el colegio
    nos hubiera explicado como se puede actuar en estas situaciones que te
    encuentras con audiencia y tienes una situación.. complicada ( ademas
    de algún amigo un poco c… 🙂

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


siete × 4 =