Cicerón

27 Junio, 2011 by: Javier

Si te pones nervioso al hablar en público, piensa en esto: Cicerón, el gran orador romano, decía que cada vez que hablaba en público lo pasaba fatal. “Palidezco al principio de un discurso y tiemblo en cada miembro y en toda mi alma”.

¿No te tranquiliza saberlo? La imagen que tengo de los romanos es la de unas personas serias, conquistadoras, duras, impasibles, valientes, sabias, bien organizadas, dominantes, cultas, sin depresiones. Se inventaron cosas tan increíbles como el acueducto de Segovia y el Derecho Romano. Así que a mí me parece que eran todos listísimos y unos grandes oradores, aunque no tuvieran ni micrófonos, ni microondas, ni móviles.

No tenían probablemente que hablar en público más que en el Senado, y quizás en las bodas. Seguro que no hacían cursos de oratoria dirigidos al ciudadano medio. Pero si le pasaba a Cicerón, seguro que les pasaba a todos.

Me parece increíble que no hayamos logrado dominar el tema de los nervios al hablar en público en estos dos mil y pico años. Mientras tanto, hemos llegado a la luna. ¿No es completamente desproporcionado? Seguro que te da algo de perspectiva pensar en que le lleva pasando a todo el mundo desde siempre. Cicerón tenía miedo a morirse, y a hablar en público. Igual también a las serpientes, que siguen haciendo estragos en nuestro sistema límbico – por lo menos en el mío.

No hemos cambiado nada. Las sandalias son de goma, pero los pies son de las mismas personas asustadas por el miedo a perder la autoestima.

La próxima vez que vayas a subir al escenario, piensa en Cicerón. Lo hacen los deportistas, pensar en alguien a quien admiras para emularlo y superarse. En este caso el razonamiento sería: “si Cicerón se ponía nervioso, y era tan buen orador, es que esto que me está pasando es completamente normal y no hay nada de qué preocuparse”. Además, tú lo tienes más fácil: probablemente tu audiencia no lleve cuchillos bajo la toga por si no les gusta lo que les cuentas.

2 respuestas a “Cicerón”

  1. Ed dice:

    Que bueno!. me ha gustado mucho. Si Cicerón preparaba y repasaba todas sus ponencias (controlaba perfectamente el contenido y su estructura), ¿por qué crees que se ponía tan enferrrrrmo?

  2. Javier dice:

    Porque tenía miedo a perder su autoestima si le salía mal, y porque pensaba que, como era Cicerón, no tenía margen para que le saliera mal. Están locos estos romanos…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


7 − seis =