Anticípate a los duendes de los cacharros: 1

15 Diciembre, 2010 by: Javier

Hace unos cuantos años asistí a una presentación sobre cómo el móvil se estaba utilizando para muchas más cosas que hablar, y las posibilidades que esto abría al marketing. La presentación la hacía un reconocido experto en marketing móvil. Pero no era un reconocido experto en preparar sus presentaciones. Era el tercero en presentar, y acababa de llegar a la sala.

El hombre pretendía enseñarnos a los cien o así que estábamos allí un supuesto vídeo divertido que pensaba descargarse de youtube en su móvil, para a continuación pasarlo por infrarrojos al portátil que habían llevado los organizadores del acto a la sala. Los infrarrojos entonces estaban de moda porque bluetooth aún no había invadido las ondas.

Pero en la sala no había buena cobertura 3G, ni tampoco wi-fi, y se dio cuenta durante el intento de descarga de que el portátil no tenía receptor de infrarrojos. Entonces preguntó al público si alguien tenía un cable USB, pero tampoco sirvió de nada porque falló definitivamente la descarga de internet.

Mientras le fallaba todo, no cesaba de repetir ya veréis qué bueno es, es que te partes de risa, lo que claramente empeoraba la situación. Porque, si era tan bueno, al predisponernos nos estaba quitando la mitad del posible impacto del vídeo.

Después de diez minutos intentándolo, durante los que me sentí totalmente utilizado (qué hacía yo ahí perdiendo el tiempo porque alguien que no se había preparado su presentación estaba esperando que le funcionaran las cosas por casualidad), el tipo renunció y declaró que de verdad que era buenísimo y que qué pena que no lo hubiéramos podido ver. Miré alrededor para calibrar el ambiente, no sonreía nadie, había perdido todo su crédito con la audiencia

Imagínate el panorama: un experto en móviles que no consigue que le funcione el suyo delante de un montón de gente. Y que además asume que tenemos tiempo de sobra para escucharle porque, claro, es un gurú.

Es fundamental cuando presentas preparar antes todos los cacharros que te pueden dar problemas. Los duendes verdes que viven dentro disfrazados de chips siempre te la querrán jugar.

Por ejemplo, el portátil y la conexión a internet si la vas a necesitar. Asegúrate de que llevas tu propio portátil, porque lo conoces y sabes qué hacer cuando falla – que suele ser quitar la batería, esto me lo enseñó un ingeniero.

Y además de tu portátil, lleva dos memory sticks. Sí, dos, uno en la mochila del portátil y otro en el bolsillo, porque te puedes dejar la mochila del portátil en el taxi, o se te puede caer el del bolsillo al pagar el taxi.

Y por supuesto, llega siempre una hora antes al sitio donde vas a presentar. Incluso si eres un gurú.

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