Qué mejoraría de Steve Jobs

3 Abril, 2011 by: Javier

http://www.youtube.com/watch?v=b661ovU1rPU

Steve Jobs, el CEO de Apple, es considerado un hacha de la oratoria. Sus presentaciones atraen a millones en internet, no sólo por lo revolucionarios que puedan ser sus productos, sino por su magia al hablar en público.

La clave de su éxito al hablar es el entusiasmo que transmite. Se nota que lo que presenta es suyo, y que le encanta. Y nadie se resiste a una ducha de entusiasmo. Vale, igual si presentara latas de sardinas no nos parecería tan maravilloso, pero seguro que lo haría muy bien.

Últimamente está mal de salud, así que se ha retirado a recuperarse. De todos modos, en febrero reapareció para presentar el iPad 2. En esta ocasión no estuvo tan mágico como siempre, se nota que está pachucho. Vamos a darle una vuelta a su actuación.

La apariencia es la de siempre: un jersey de cuello vuelto negro metido dentro del pantalón, unos vaqueros con cinturón negro, y unas zapatillas de deportes. Todo de las mismas marcas, que están encantadas de que les haga publicidad cada vez que aparece en sus presentaciones. Cabe preguntarse si se cambia de ropa para dormir, o cuando está con sus amigos para que no se metan con él por aburrido. Igual es una declaración de intenciones contra la chaqueta y la corbata, tan denostadas en Silicon Valley. Pero un consejo: no se te ocurra vestirte como Steve Jobs cuando presentes. Él da el pego, el resto probablemente no.

Lo malo de esta presentación son las manos. Fíjate en la cantidad de veces que se las pone a la espalda. Las manos atrás denotan autoridad, poder, y falta de complejos ante la audiencia, porque no te importa exponer tus partes más débiles. Sin embargo, cuando lo haces con tanta frecuencia, también transmite que no te importa el público o peor, que estás tenso y no sabes dónde ponerlas. Y los brazos están demasiado pegados al cuerpo. Parece que realmente no le entusiasma tanto este cacharro.

Además, se le escapan unos cuantos “and ah” (3.30, 4.25, 5.05), y algún “aaah” (5.03). Repite cuatro veces la palabra “dramatic” o “dramatically”, que está muy bien porque transmite entusiasmo, pero cuatro veces en seis minutos es demasiado. Usa otras palabras que motivan, como “wonderful”, “great”, o “incredibly happy”, aunque no parece por su expresión corporal que realmente lo esté sintiendo así.

El uso de la voz continúa siendo muy bueno. Maneja el ritmo a la perfección, con la velocidad adecuada, y con las pausas necesarias (fíjate por ejemplo en 2.05). Y la entonación y el volumen acompañan perfectamente la exposición.

A pesar de que la pantalla es gigante, jamás la mira. Tiene un monitor delante de él invisible para el público, pero muchos presentadores miran a la pantalla gigante con frecuencia a pesar de tener su portátil delante. Por ejemplo, en 2.30 mira a la audiencia y les dice ”it’s really thin”, sin mirar la proyección.

La presentación consiste casi en su totalidad de imágenes, con muy pocas palabras. Las palabras las dice él, no la pantalla.

Con productos como los de Apple, cualquier compañía vende más que la media. Y si encima tienes un orador como Jobs a la cabeza, por muy malito que esté, mucho más.

Una respuesta a “Qué mejoraría de Steve Jobs”

  1. diego dice:

    La belleza de algo simple contado bien, y eso que está de baja médica por enfermedad seria…
    Un comentario acerca de lo de “dramatic”; mi experiencia es que Jobs se caracteriza por tener una palabra fetiche en cada presentación de producto revolucionario (en el iPad era “magical”). Me huele a que está muy bien pensada esa palabra, y que tiene una presencia importante en la información a los medios, y acabará siendo la palabra que más se repita en las noticias del producto (de nuevo, el caso del iPad).
    Salud,
    d.

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