22 líneas

9 Abril, 2011 by: Javier

 

La foto es de una diapositiva de una presentación real a la que he asistido esta semana. Tiene nada menos que 22 líneas. En la sala debíamos de estar unas 200 personas.

No recuerdo nada de lo que ha dicho el ponente. Por deformación profesional me estaba fijando en su estilo, puesto que sus diapositivas me hicieron desconectar del contenido nada más verlas.

Era imposible intentar leerlo. Bueno, si hubiera sido una declaración de guerra, o el testamento de una tía abuela millonaria, o incluso el programa electoral de un nuevo partido, igual sí que habría hecho el esfuerzo. Pero 22 líneas en PowerPoint sobre marketing y publicidad, seguro que no.

Este error de utilización de ayudas audiovisuales puede ser debido a varias razones:

1. No se lo ha preparado, así que se hace la chuleta directamente en la pantalla. Es muy cómodo para él, pero increíblemente aburrido para la audiencia. El público no quiere esforzarse, está ahí para que le cuentes algo sobre todo que le entretenga. Y si tiene que trabajar, se entretiene poco.

2. No ha tenido tiempo para buscar unas fotos que transmitan el mensaje, mientras él nos cuenta los detalles sin necesidad de escribirlos. La audiencia piensa que el ponente no considera importante el evento o peor, a ellos.

3. Estamos tan acostumbrados a ver presentaciones así, que al presentador le parece lo normal.

4. Le da igual que recordemos lo que nos ha contado. Su objetivo es que el tiempo de la presentación pase cuanto antes. ¿De cuántas cosas te acuerdas de las presentaciones a las que has ido en el último año?

5. El ponente cree que de esta manera le aporta contenido a la audiencia. Es más, si no la hubiera presentado con tantas líneas igual le habría parecido que estaba defraudando nuestras expectativas.

6. No se da cuenta de que es imposible leer y hacerle caso a la vez. Leemos mucho más rápido de lo que hablamos, y cuando hemos acabado de leer la pantalla, el presentador sigue hablando de lo que hay allí escrito. El público piensa que si se cree que no sabemos leer.

7. Es una presentación que le ha hecho otra persona. Remisión al punto 1. Nunca presentes un PowerPoint de otros. Vas a tener que estudiarlo tres veces más tiempo porque no es tu hilo mental, y no te va a salir natural.

Si realmente es necesario que la audiencia lea las 22 líneas, dáselas en un documento que se puedan llevar, o envíaselas por email. En la presentación, cuéntales eso que quieres que recuerden dentro de un año.

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