¿Se arrepiente de haber hablado en su coche en una gasolinera?

9 Octubre, 2011 by: Javier

José Blanco es casi seguro que no va a estar en el gobierno después de las elecciones. Se lo están poniendo muy difícil ahora, a modo de dejar al adversario totalmente noqueado, para que le cueste más levantarse y que el siguiente round con posibilidades ocurra no en cuatro años, sino al menos en ocho. Es parte de una estrategia interesante y sin piedad.

En la rueda de prensa en la que respondía a las preguntas de los periodistas sobre su reunión con una persona sospechosa, en su coche oficial, en una gasolinera, José Blanco sonrió mucho y se mostró solo levemente nervioso por el posible problema. Tenía una sola respuesta para todas las preguntas sobre el tema: “no hay caso, ni lo habrá”. Decir que no lo habrá es dar pie a preguntarse si asume que en el futuro se siga investigando el tema. Esa posibilidad ya te deja con la mosca en la oreja. Así que esa respuesta no es del todo exculpatoria. O eres inocente ahora o no lo eres. Y si lo eres ahora, lo seguirás siendo siempre. Por lo tanto, no habría hecho falta referirse al futuro, dejando la puerta abierta.

Cuando te hacen preguntas difíciles tras una presentación, lo más importante es habértelas preparado bien. Para que no se te escape ni una, hay que pensar dos cosas: qué preguntas te harías tú, que eres el que más sabes del tema, y qué preguntas te haría el que no tenga ni idea. Unas y otras son las que te pueden dejar en evidencia. Las segundas porque te pillen desprevenido y consigan que trates a tu interlocutor de manera despreciativa sin darte cuenta.

Está claro que José Blanco no se lo había preparado demasiado. Es muy fácil tener una única respuesta preparada para todas las preguntas. Lo malo es que no explicas nada, y el público piensa que realmente tienes algo que esconder. Con suerte, ocurre algo mientras tanto que hace que la gente se olvide del tema, como un escándalo de otro político, o un cataclismo por ahí.

Una vez que te lo has preparado, y que tienes respuestas preparadas para casi todas las preguntas que te puedas imaginar, vienen las preguntas de verdad. Pero ojo, las hacen los periodistas, que buscan arrinconarte para que cuentes todo lo posible, incluido lo que no quieres contar. Lo que vende no son las noticias buenas ni las normales, sino todo lo contrario. ¿Te has preguntado alguna vez por qué no se publica lo que ha mejorado la contaminación industrial desde los años 70, y sin embargo se habla todos los días de lo mal que van los niveles de CO2?

¿Y cómo se enuncian las preguntas? “Señor Blanco, quería preguntarle si se arrepiente de haberse reunido con esta persona en una gasolinera.” Es decir, a muerte. La respuesta, la estándar. Los periodistas sienten que algo huele mal, y siguen embistiendo.

Cuando te hacen una pregunta, tienes que abstraerte y buscar qué es lo que realmente te están preguntando. Evita responder directamente a una pregunta capciosa, que busca una respuesta que te pueda comprometer. En el caso de la gasolinera, la pregunta que hay por detrás de la capciosa es si la persona en cuestión era un individuo sospechoso. La traducción a lenguaje de preguntas normales sería: “¿Sabía usted cuando se reunió con esa persona que era un criminal?” Y la manera de contestar a la pregunta con enunciado capcioso debería incluir la pregunta traducida del capcioso: “¿Que si sabía que ese individuo era un criminal? Le aseguro que no, y de todos modos mi reunión con él no tuvo nada de criminal”. Lo que estarías haciendo al responder así es neutralizar la pregunta. Es más difícil que tener una respuesta única para todas las preguntas, pero hace que salgas de la rueda de prensa al menos habiéndote defendido bien.

Con este pequeño truquillo, no te pillarán nunca. Lleva algo de práctica, así que ensaya con tu pareja, que suele ser la persona que te hace las preguntas más cargadas: “¿Por qué te has comido todas mis galletas de chocolate?” Traducción para empezar tu respuesta con éxito: “¿Que si tenía muchísima hambre después de un día agotador?”

2 respuestas a “¿Se arrepiente de haber hablado en su coche en una gasolinera?”

  1. Nacho dice:

    Tuve un jefe que me enseñó a contestar de tres maneras distintas en una presentación a una pregunta de la audiencia:

    1) Si no tenías respuesta: “Es una buena pregunta, lamentablemente ahora mismo no le puedo responder pero déjeme sus datos al final de la charla que gustosamente le enviaré una respuesta en breve”.
    2) Si tenías respuesta: “Es una muy buena pregunta, y la respuesta es…”
    3) Si tenías respuesta y además un gráfico que te apoyara en la misma: “Es una pregunta excelente, precisamente tengo un gráfico aquí que…”

    Evidentemente ninguna de estas es válida para nuestro protagonistas del Post…y lo más probable es que se quedara en blanco, jojojo.

    Saludos!
    Nacho

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