¿Qué nota te pondría la reina de Inglaterra?

30 Mayo, 2011 by: Javier

 

Creo que la mujer más elegante del mundo es la reina de Inglaterra. No sale en las encuestas, donde le ganan siempre Rania de Jordania, la princesa de Asturias, y modelos variadas. Pero Isabel II es eterna en sus maneras y en su apariencia.

Imagina que vas a hacer una presentación en el palacio de Buckingham, sobre la influencia que cenar a las seis de la tarde tiene en ir o no al grano cuando hablas, por ejemplo. Al subirte al escenario, la reina evalúa tu apariencia en un periquete, ¿crees que pasarías la prueba con honores? Para conseguirlo, asegúrate de que revisas los siguientes puntos frecuentemente descuidados por los hombres en su indumentaria, que claro está sería de traje:

1. Los zapatos están limpios. Limpios incluye también la parte que se ve de la suela, y la parte de atrás, que nosotros no solemos limpiar pero que ellas notan inmediatamente cuando te das la vuelta.

2. Los zapatos no llevan una etiquetilla en un lateral que dice Martinelli, o Camper, u otra marca cualquiera. Llevar los zapatos con etiqueta no es elegante, es desentonante si vas vestido de traje. Dice que te has ido a escoger los más baratos, y lo barato no impresiona a nadie excepto a tu esposa cuando haces la compra del supermercado.

3. Te has puesto unos zapatos de cordones, no mocasines. A los españoles nos encantan los mocasines como zapato de vestir, pero por ahí son vistos más bien como parte de un atuendo desenfadado. Recuerda que se los inventaron los indios comanches para montar a caballo.

4. El nudo de la corbata está bien apretado. Al actual presidente del gobierno se le suelta cada dos por tres, habría que aumentar el presupuesto del Estado y comprarle unas cuantas corbatas con goma como las de la primera comunión. Queda realmente descuidado. Puedes elegir entre nudo gordo estilo banquero, o fino estilo Jean-Paul Belmondo en Al Final de la Escapada, pero asegúrate de que te lo aprietas bien antes de salir al escenario. No quieres que tu audiencia piense que pasas de ellos.

5. El traje te queda bien ceñido. Las chicas se fijan en dos aspectos clave de la chaqueta: si tiene hueco por detrás y te queda como una toalla cuando sales del baño, y si los hombros te están bien ajustados sin que parezca que te la ha dejado tu hermano mayor para la fiesta de fin de curso. En cualquier sitio te adaptan un traje por muy poco dinero.

6. No llevas nada que grite que eres una víctima de la moda. A la reina de Inglaterra le gusta lo clásico, que no está mal como referencia de estilo al hablar en público. Lo clásico es neutral y discreto, y quieres que se fijen en el contenido de tu presentación y en tu estilo, no alienarles con tu apariencia. Cosas que desvelan que eres un dedicado seguidor de la moda, como decían The Kinks, son por ejemplo los pantalones de pernera ceñida (moda inglesa retro), los zapatos de puntera pico de pato (moda desenfadada vuelta a los zapatos Gorila del cole), o las gafas rectangulares de colores (moda centroeuropea  de revista de moda masculina).

7. No te pongas tu camisa favorita, porque probablemente es la que más te pones y por tanto la que tiene el cuello ligeramente raído, hasta justo el punto en el que crees que no se nota porque a esa camisa le perdonas todo. Seguramente también tiene los puños raídos en la parte que roza la mesa cuando estás al teclado. Las chicas cazan estos detalles al instante, y no se paran a pensar en el orden de prioridad de tu perchero, sino en cómo eres tan zafio de ponerte algo roto.

8. Si llevas gemelos, no se te ocurra ponerte los que te dan algunas marcas al comprarte la camisa. Esto dice primero que no eres discreto, y además que no te has trabajado el buscar ese pequeño complemento que te da unos puntos más en la escala de elegancia clásica. Tampoco te hagas con gemelos de gomillas de colores, ya no eres un pionero si los llevas.

9. Los pantalones del traje pueden tener dos problemas: la raya transversal con ochos alrededor que se te forma después de pasar el invierno o el verano colgados, y la raya vertical que deja de ser raya a eso del centro del muslo, de colgarlos por las tardes de cualquier manera cuando estás cansado y ya no te fijas en esos detalles de mantenimiento.

10. Los calcetines, sin tomates. Quién sabe si te vas a tener que quitar los zapatos para cumplir con algún ritual galés, o si tendrás que hacer una salida de emergencia descalzo. Y si te están bien apretados y son largos, mejor. Queda fatal si forman un acordeón que se te ve al sentarte. Las piernas peludas tampoco quedan nada bien en palacio.

11. Si llevas tu propio portátil, mejor en una mochila negra de ordenador de las discretas, no en una bolsa que te cuelgas en bandolera. Estas son características de los auditores, y es sabido que los auditores son odiados por todo el mundo, bien porque revelan tus basurillas contables, o porque te ocupan las salas de reuniones durante meses.

En definitiva, busca la discreción y la neutralidad, y huye de las modas. ¿O conoces a alguien que lleve aún zapatos de plataforma? Si sigues estos consejos, igual te quedas para el té de las seis.

Una respuesta a “¿Qué nota te pondría la reina de Inglaterra?”

  1. diego dice:

    Estoy de acuerdo con el objetivo de intentar no herir las sensibilidades estilísticas del público, pero -como siempre- hay que saber adaptarse a cada situación; hay ocasiones en las que llevar traje es un error.
    Por otra parte, yo siempre abogo por llevar algo que se salga un poquito del clásico y aburridísimo uniforme IBM/Andersen/P&G de los años ’80; no tiene que ser a la tremenda (pueden ser unos calcetines de algún color, o una corbata un poco viva), pero sí puede dar a entender que tienes personalidad propia…

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