¿500 o 10, qué te pone más nervioso?

26 Enero, 2011 by: Javier

Hoy me ha dicho mi viejo amigo Didier que está muy bien hacer un entrenamiento de hablar en público con otros 10, que lo difícil es cuando tienes que salir al escenario delante de 500 personas, y enfrentarte a esa desigualdad numérica abrumadora.

Hablar a 500 personas tiene sus desventajas, pero no tiene nada que ver con ponerse más nervioso.

La primera es que no les ves la cara, excepto a los empollones de las primeras filas. Y eso supone que tu mensaje no les va a llegar igual. Imagínate que estás en un mitin de 10.000 personas de alguien fácilmente admirable por su mensaje de armonía universal, como Obama. Y ahora piensa en la misma situación pero con solo otras 10 personas, no se te olvidaría en la vida y tu conexión con él sería mil veces más estrecha. Me pasó en un concierto de Chuck Berry al que fui en la sala parroquial de un poblacho perdido en Bélgica. Me sabía todas sus canciones, como buen rockero que soy, y como éramos cuatro gatos y yo estaba justo debajo del escenario, el tipo se fijó en mí y me señaló con el índice mientras tocaba la guitarra, como diciendo ahí hay uno auténtico. Fue un momento culminante en mi vida de groupie.

Además, no vas a poder adaptar tu mensaje a las caras que estén poniendo en cada momento, ni vas a poder determinar si están cansados o entendiendo lo que les dices.

La segunda desventaja es que las posibilidades de que se te distraiga la audiencia se multiplican. Si estás en las últimas filas, te sientes libre de hacer lo que quieras, porque nadie te va a pillar. Si en el cole te sentabas de los últimos, sabes a qué me refiero. Y te van a distraer a ti, que vas a notar que los de atrás se despistan.

La tercera es que te cansas el triple hablando a más gente, aunque tengas micrófono – recomendado siempre que hables a más de 50 personas. Te cansa porque tienes que moverte más para mantener la atención centrada en ti, y tu expresión facial tiene que ser muy marcada, si quieres que los del fondo se den cuenta de que estás sonriendo, por ejemplo. Incluso aunque estés saliendo en una pantalla, tu sonrisa tiene que tender más hacia la de un payaso.

Y en cuarto lugar, la logística de la sala requiere mucho más de tu atención. Hay más cosas que controlar, como pasillos, puertas (por dónde entran los que llegan tarde para no despistar al resto), iluminación, sonido, micrófonos para preguntas, coordinación con el técnico de la mesa de control, etc.

De hecho, si lo piensas hablar a 500 personas supone menos tensión que hablar a 10. Es como dirigirte a muñecos que hayas colocado en sillas para hacer un ensayo. Parece que no tienen vida.

Una respuesta a “¿500 o 10, qué te pone más nervioso?”

  1. didier dice:

    Mi querido amigo Javier tiene razón que hablar delante de 500 personas anonimos puede resultar más comodo que hablar delante de un grupo de 10 personas conocidos y pendientes de cada gesto verbal y no verbal. Sin embargo, creo que se trata siempre de ganarte la audiencia, que sean 10 o 500 personas. Y ahí es sin duda más dificil de jugarte la sala y conectar con 500 personas. Como hacerlo? Pues este se practica 😉 Es como hablar delante de las cameras de television y los microfonos transmitiendo tus mensajes a millones de personas. Esto también se prepara. Key note speaker training y media training son por lo tanto esenciales hoy en día para el ejecutivo moderno!

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